Episodio extra: La vida es sueño

El verso clásico (V)

En este episodio especial fin de temporada nos dedicaremos de manera monográfica a una obra muy especial…

Sí, a la historia de Segismundo, que es, seguramente, el título más representativo de nuestro teatro barroco. Te contaremos la historia de aquellos intérpretes que la representaron desde que Calderón de la Barca la escribió mientras escuchamos algunos fragmentos que se grabaron de sus versos durante el periodo de existencia de los discos de pizarra a 78rpm: desde comienzos del siglo XX hasta la década de los sesenta.

Los fragmentos

Durante ese periodo y en los pocos minutos que ofrecía la superficie de los discos de pizarra a 78rpm, los fragmentos que se solían registrar de La vida es sueño eran concretamente dos: los que corresponden a los versos 102-172 del acto primero y comienzan con el conocido Ay mísero de mí, hay infelice; y los que se denominaban habitualmente en etiquetas y catálogos como «Acto IV, monólogo», que corresponden al segundo acto versos 2146-2187, y que comienzan con el verso compartido de Basilio Es verdad pues reprímanos. Nosotros hemos tomado como referencia, para tomar la referencia de los números de verso, la popular y accesible edición de Ciriaco Morón de la editorial Cátedra de 1979.

La primera grabación

Podrás escuchar al cómico argentino Eugenio Gerardo López, que grabó el título en 1905 en Londres para el sello Victor en un viaje junto al payador Diego Munilla y varios músicos argentinos.


Francisco Morano

También la versión de Francisco Morano, que graba los dos fragmentos citados que se editan en 1912 y se reeditan en diferentes sellos discográficos hasta 1930.


Ricardo Calvo

O los recitados que Ricardo Calvo registró años después; los mismos fragmentos en tres ocasiones…

Primero en el sello Odeon, en 1918.

Después en Gramófono en 1922.

Y de nuevo en Gramófono, ya con procedimiento eléctrico, en 1930.

La caracterización de Ricardo para La vida es sueño no cambió mucho desde la primera vez que interpretó al personaje en 1910 en el Teatro Español

…hasta la conocida representación de la Plaza de la Armería madrileña que organizó el Ayuntamiento de la capital dentro de los festejos que celebraban el advenimiento de la Segunda República.

Tras la Guerra civil interpreta la obra de Calderón en contadas ocasiones, aunque ya bajo la producción de C.I.F.E.S.A y con el saludo a Franco encabezando el cartel.


Alejandro Ulloa

Este conocido discípulo de Ricardo Calvo registró el fragmento del Acto I en los años cincuenta, en una de las últimas pizarras que se editan antes de que el vinilo se impusiera en las siguientes décadas.


Una rareza pedagógica

No hemos incluido en el episodio, al no tratarse de un recitado de actor profesional, una pizarra que aparece incluida en varios álbumes de cursos de español, recitada por el profesor García Larrea, aunque ¡quién sabe! igual la pinchamos en una futura entrega. Estas son dos etiquetas de esa colección de idiomas francesa:


De fondo suena

Y para apoyar la narración de la fascinante historia de este título calderoniano, hemos usado, de nuevo a la Orquestina Verdura esta vez interpretando un «one step», a la Orquesta de Duran con una habanera, a la Banda de la Compañía del Gramophone con un schotish, a La Banda Municipal de Barcelona con otra habanera (es que nos gustan mucho), a la Orquesta de Juan Arvizu interpretando un bolero de Agustín Lara, La Orquesta Demon’s Jazz con un pasodoble quijotesco y una java «gaucha».

¡Estas son las etiquetas!


Voces amigas…

Y por si fuera poco hemos tenido la fortuna, que agradecemos, de reunir una variedad de voces muy especial para acompañarnos en esta ocasión: las de los actores, y sin embargo amigos, Jesús Calvo, Alberto Gómez Taboada, Rafael Ortiz, Manuel Pico, Arturo Querejeta, Elena Rayos y Fernando Sendino… ¡Todo un elenco!

Aquí… ¡damos cuerda a la farándula en décimas!